CIUDAD DE MÉXICO. — La editorial Penguin Random House (PRH) encendió las alarmas en el sector cultural y periodístico tras denunciar una resolución del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) que ordena detener la circulación y comercialización del libro Todo a la luz, escrito por Karla de la Cuesta. De acuerdo con el sello editorial, la medida vulnera el derecho a la información y sienta un precedente peligroso de censura en el país.
El origen del litigio
El conflicto deriva de un procedimiento iniciado ante el IMPI, en el cual se alegó el uso no autorizado del nombre e imagen de la cantante Gloria Trevi dentro de la obra. El libro, publicado en 2024, aborda testimonios e investigaciones sobre la red de explotación sexual y laboral encabezada por Sergio Andrade en la década de 1990.
A raíz de la resolución del instituto, se ordenó suspender la venta de la publicación y se impuso una multa de 5 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA) a la editorial.

La postura de la editorial
Penguin Random House sostuvo que Todo a la luz es un trabajo documental y periodístico de interés público, por lo que el uso de nombres e imágenes correspondientes a archivos hemerográficos no infringe los derechos de imagen en este contexto.
Ante esta situación, PRH llevó el caso ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), instancia que concedió medidas cautelares para suspender provisionalmente los efectos de la orden del IMPI. Gracias a este fallo judicial, el libro puede continuar vendiéndose mientras concluye el juicio. Asimismo, la editorial anunció que llevará el asunto ante instancias internacionales, como la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Riesgo para la libertad de expresión
Equipo jurídico y directivos de la editorial advirtieron que esta clase de resoluciones administrativas por parte del Estado podrían permitir que figuras públicas limiten investigaciones periodísticas o biográficas invocando derechos de imagen.
Por su parte, la cantante y su equipo legal defienden la protección de sus derechos de personalidad e imagen, argumentando la falsedad de diversos señalamientos vertidos en la obra.
El proceso continúa en los tribunales federales, donde se determinará si prevalece el criterio de protección del derecho de imagen o la tutela a la libertad de prensa e información.












































