Londres, Reino Unido.— Científicos británicos trabajan en el desarrollo de nuevas alternativas biotecnológicas para fortalecer la capacidad de adaptación de plantas e insectos ante los efectos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el uso intensivo de pesticidas.
Entre las líneas de investigación se encuentra la posibilidad de desarrollar abejas y mariposas con mayor resistencia a determinadas sustancias químicas. El objetivo sería proteger a estos polinizadores, fundamentales para la reproducción de numerosas plantas y para la producción mundial de alimentos.

Los proyectos también contemplan el estudio de árboles capaces de reproducirse en periodos más cortos y de resistir con mayor eficacia la presencia de plagas, enfermedades y condiciones ambientales extremas, como sequías prolongadas, temperaturas elevadas e incendios forestales.
Mediante herramientas de edición genética y selección acelerada, los investigadores buscan identificar características naturales que permitan mejorar la supervivencia de distintas especies. Sin embargo, especialistas advierten que cualquier modificación deberá someterse a estrictas evaluaciones científicas, ambientales y éticas antes de aplicarse fuera de los laboratorios.

La iniciativa abre nuevas posibilidades para la restauración de bosques y la conservación de los ecosistemas, aunque también genera interrogantes sobre sus posibles consecuencias a largo plazo. El desafío será garantizar que la innovación tecnológica contribuya a proteger la naturaleza sin provocar desequilibrios irreversibles.











































