Estado de México.— El tablero político mexiquense comienza a mover sus piezas rumbo a 2027. José Antonio “Pepe” Monroy Mañón asumió la presidencia del Comité Directivo Estatal de PAZ en el Estado de México, una responsabilidad desde la cual buscará posicionar a esta fuerza política en las principales regiones de la entidad y construir una estructura con alcance en los 125 municipios.

Monroy tomó protesta el pasado fin de semana, en el marco del Primer Congreso Nacional de PAZ, dando inicio a una etapa que tendrá como prioridad la organización territorial, la integración de estructuras municipales y la incorporación de liderazgos con presencia social y política.

El nombramiento adquiere relevancia ante la dimensión electoral del Estado de México, la entidad más poblada del país y una de las plazas políticas de mayor peso nacional. De cara a 2027, cuando estarán en disputa los 125 ayuntamientos y las posiciones del Congreso local, la construcción anticipada de estructuras será determinante para cualquier fuerza que pretenda competir con presencia real en territorio.

La encomienda coloca a Pepe Monroy como una de las figuras a seguir dentro de la recomposición política mexiquense. Su desafío será llevar a PAZ más allá de las estructuras centrales y construir organización desde los municipios, comunidades y regiones que conforman el mosaico electoral del Estado de México.

“125 municipios, un solo equipo y un mismo propósito: construir PAZ”, expresó el dirigente estatal al informar sobre su nueva responsabilidad, sintetizando la ruta política que pretende desarrollar al frente del partido.

Su llegada a la presidencia estatal no es un hecho aislado. El pasado 11 de agosto, Monroy rindió protesta como representante propietario de PAZ ante el Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), posición que antecedió a su nueva responsabilidad partidista y que lo colocó directamente en el ámbito institucional electoral de la entidad.

Ahora, desde la dirigencia estatal, tendrá la tarea de sumar cuadros, establecer comités municipales, generar acuerdos y convertir a PAZ en una organización capaz de tener interlocución con los distintos sectores de la sociedad mexiquense.

El reto es considerable. En un escenario dominado por fuerzas políticas con estructuras consolidadas, PAZ tendrá que construir identidad, presencia territorial y competitividad. En esa misión, Pepe Monroy será el principal operador y rostro político del proyecto en territorio mexiquense.

Su toma de protesta abre así un nuevo capítulo en su trayectoria y lo coloca en el radar de la política estatal rumbo a una elección que comenzará a definirse mucho antes de que aparezcan las primeras boletas.

Con 2027 en el horizonte, Pepe Monroy comienza a mover las piezas. Su objetivo es ambicioso: hacer de PAZ una fuerza con presencia en los 125 municipios y sentarse en la mesa donde se definirá el nuevo mapa político del Estado de México.