Ciudad de México, 17 de febrero de 2026.— Lo que comenzó como simples videos curiosos en TikTok terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos digitales más comentados del año. En 2026, miles de usuarios han quedado sorprendidos por la aparición de los llamados “therians”, personas que afirman tener una conexión interna —psicológica o espiritual— con un animal real.

La conversación explotó en redes sociales luego de que jóvenes compartieran testimonios y comportamientos relacionados con lobos, felinos o aves, generando confusión inmediata: muchos creyeron que se trataba de la cultura “furra”. Sin embargo, no es lo mismo.
Mientras los furros pertenecen a un fandom enfocado en crear personajes animales con rasgos humanos, disfraces y arte, los therians sostienen que no interpretan un personaje, sino que experimentan una identidad personal ligada a un animal específico.
A diferencia de los disfraces conocidos como fursuits, comunes entre los furros, los therians no necesariamente usan caracterizaciones, pues su experiencia —aseguran— es interna y forma parte de cómo se perciben a sí mismos.
Especialistas y comunidades en línea han subrayado que esta tendencia no corresponde a un diagnóstico médico reconocido; se trata de una identidad surgida y difundida principalmente en internet.
El auge se debe a la viralización de videos explicativos y testimonios que han provocado tanto curiosidad como debate. Para algunos usuarios es una forma de autoexpresión contemporánea; para otros, un fenómeno difícil de comprender.
Lo cierto es que el tema ya dejó de ser una rareza digital: en cuestión de semanas pasó de nicho a conversación global, demostrando nuevamente el poder de las redes sociales para convertir cualquier identidad o subcultura en tendencia mundial.




































