Toluca, Estado de México, 14 de marzo de 2026. Dormir entre siete y nueve horas diarias es fundamental para mantener una buena salud física y mental, afirmó el especialista Gilberto Felipe Vázquez de Anda, responsable del Laboratorio de Fisiología y Fisiopatología del Sueño de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México.
En el marco del Día Mundial del Sueño, celebrado el 13 de marzo, el académico destacó la importancia de fomentar hábitos adecuados de descanso, ya que dormir bien contribuye a prevenir diversas enfermedades y mejora el bienestar general de las personas.
Explicó que esta conmemoración es promovida por la Sociedad Mundial del Sueño con el objetivo de generar conciencia sobre la relevancia del descanso para prevenir padecimientos crónicos, mentales, físicos y vasculares.
Vázquez de Anda señaló que el sueño reparador debe ser suficiente, continuo, profundo y regular. Durante este proceso, detalló, el cerebro realiza funciones esenciales como la eliminación de desechos celulares generados durante la actividad diaria, lo que favorece la consolidación de la memoria y permite despertar con mayor energía.
Asimismo, indicó que alrededor del 45 por ciento de la población mundial presenta algún trastorno del sueño, entre los que destacan el insomnio, la somnolencia excesiva, la apnea, la narcolepsia y los terrores nocturnos, afecciones que pueden afectar significativamente la salud y la calidad de vida.
Ante este panorama, el especialista subrayó la importancia de promover la llamada higiene del sueño, es decir, hábitos y condiciones que favorezcan un descanso adecuado. Entre las principales recomendaciones se encuentran establecer horarios regulares para dormir, mantener un ambiente cómodo y oscuro en la habitación, reducir el uso de pantallas antes de acostarse, realizar actividades relajantes, practicar ejercicio durante el día y evitar el consumo de cafeína o alcohol por la noche.
Finalmente, el académico invitó a la comunidad universitaria a reflexionar sobre la importancia de adoptar hábitos saludables de descanso, ya que dormir bien impacta positivamente en la salud, el bienestar y el rendimiento en las actividades cotidianas.























