Santiago Tianguistenco, Estado de México, 2 de noviembre de 2026. Con los rostros pintados y atuendos preparados para la ocasión, catrinas y catrines desfilaron por las calles de Santiago Tianguistenco ante familias del municipio y visitantes del Valle de Toluca. El recorrido y el concurso fueron parte de una celebración de Día de Muertos que dio espacio tanto a quienes subieron al escenario como a quienes elaboraron los dulces para las ofrendas.
Entre flores de cempasúchil y papel picado, el Callejón de las Ánimas ofreció a niñas, niños y adultos un recorrido para apreciar de cerca los adornos de la temporada. Otro de los momentos centrales del festival fue el encendido de la Megaofrenda, un homenaje colectivo a los difuntos que dio a las familias un lugar para recordarlos también fuera de casa.

La música estuvo a cargo del coro y del ensamble de guitarras. El programa incluyó además danza teatral, danza árabe, ballet y danza contemporánea. Así, los visitantes que acudieron por el desfile pudieron conocer también el trabajo de músicos y bailarines en los espacios públicos de Tianguistenco.
La tradición tuvo otra de sus expresiones en la Feria del Alfeñique. En los puestos, las familias encontraron dulces artesanales, fruta, flores y papel picado para preparar sus altares. Para comerciantes y productores, la llegada de visitantes de municipios vecinos representó una oportunidad de venta y un escaparate para uno de los oficios ligados a estas fechas, la elaboración del alfeñique.

Del desfile a los puestos de dulces, la celebración tuvo el sello de quienes le dieron forma. En Santiago Tianguistenco, el trabajo de preparar un atuendo, ensayar una pieza de música o moldear un alfeñique encontró su lugar en una misma costumbre, la de dedicar estos días a la memoria de quienes ya partieron.








































