Toluca, Estado de México, 13 de febrero de 2026. — Un caso que ha estremecido a la capital mexiquense y encendido alertas sobre la violencia intrafamiliar se registró en Toluca, donde un adolescente de apenas 15 años presuntamente asesinó a su padre y a su hermano menor dentro de su propio hogar.

De acuerdo con reportes policiales, los hechos ocurrieron al interior de una vivienda ubicada en el municipio, donde vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar gritos y una fuerte discusión familiar. Al arribar, elementos de seguridad encontraron a dos personas sin vida: el padre de familia y uno de sus hijos, quienes presentaban lesiones provocadas por arma blanca.

Las primeras investigaciones señalan que el presunto responsable sería otro de los hijos de la familia, un menor de 15 años, quien habría atacado a sus familiares tras un conflicto doméstico. El joven fue asegurado por las autoridades y puesto a disposición de la instancia especializada en justicia para adolescentes, donde se determinará su situación legal.

Paramédicos que acudieron al lugar confirmaron que ambas víctimas ya no contaban con signos vitales, mientras la zona fue acordonada por peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para realizar las diligencias correspondientes y el levantamiento de los cuerpos.

El caso ha causado profunda conmoción entre habitantes de la zona, quienes describieron a la familia como reservada. Autoridades no descartan que existieran antecedentes de conflictos al interior del hogar, por lo que se realizan entrevistas y análisis psicológicos para esclarecer el móvil del doble homicidio.

Especialistas advierten que hechos de este tipo reflejan focos rojos en la salud emocional de adolescentes y la convivencia familiar, por lo que llaman a detectar conductas agresivas, aislamiento extremo o cambios bruscos de comportamiento, señales que pueden anticipar situaciones de riesgo.

Mientras tanto, el menor permanecerá bajo custodia especializada, en un caso que ha generado consternación social por la brutalidad del crimen y por la corta edad del presunto agresor, reavivando el debate sobre la violencia juvenil y la atención psicológica temprana en las familias.