La Plaza Wichita de Tenayuca se convirtió en el corazón de la celebración futbolera en Tlalnepantla, donde cientos de familias se reunieron para vivir con emoción y orgullo la clasificación de la Selección Mexicana a los dieciseisavos de final de la justa internacional.

En un ambiente de alegría, unidad y convivencia familiar, las y los asistentes siguieron cada minuto del encuentro a través de una pantalla gigante instalada como parte de la iniciativa “Destino Futbolero”, estrategia impulsada por el gobierno municipal para fortalecer el tejido social mediante actividades deportivas y culturales.
El presidente municipal, Raciel Pérez Cruz, acompañado por Mónica Chávez Durán, Oficial Mayor del Gobierno del Estado de México, compartió con la ciudadanía la emoción del encuentro y celebró junto con las familias el triunfo del representativo nacional, en una jornada que transcurrió en un ambiente de paz y entusiasmo colectivo.
Desde las primeras horas de la tarde, la explanada de Tenayuca lució los colores verde, blanco y rojo, consolidándose como un espacio de encuentro para aficionados de todas las edades. El recinto contó con infraestructura especializada, incluyendo pantalla de alta definición y sistema de audio profesional, lo que permitió a los asistentes disfrutar plenamente de la experiencia futbolística.

Previo al partido, las familias disfrutaron de diversas actividades recreativas y culturales. La agrupación Herencia Rielera y el Coro Ensamble Vocal de Tenayuca fueron los encargados de amenizar la jornada, elevando el ánimo de los asistentes antes del silbatazo inicial.
Durante el medio tiempo y al finalizar el encuentro, el alcalde destacó la importancia de recuperar y aprovechar los espacios públicos como herramientas para fortalecer la convivencia comunitaria, promover la cultura y fomentar actividades que contribuyan a la integración social.
La noche concluyó entre porras, música y muestras de orgullo nacional, reflejando el entusiasmo de una comunidad que hizo suyo el triunfo de la Selección Mexicana y reafirmó a Tlalnepantla como un referente para la convivencia familiar y la celebración deportiva en el Estado de México.






































