Toluca, Estado de México, 27 de abril de 2026.— En un deporte tradicionalmente dominado por hombres, Valeria Betsaydha Hernández Arellano ha logrado abrirse camino como la única mujer en la categoría Intermedia del equipo Potros Salvajes de la Universidad Autónoma del Estado de México, destacando por su disciplina, constancia y determinación.

Estudiante de nivel medio superior, Valeria no inició su trayectoria en el fútbol americano. Desde temprana edad practicó diversas disciplinas como natación, patinaje, voleibol y frontón. Sin embargo, fue su experiencia como porrista la que marcó un punto de inflexión en su vida deportiva. Desde la banda, observando la intensidad del juego, nació su deseo de integrarse al emparrillado. “Yo quería estar ahí”, recuerda.
Motivada por ese impulso, realizó pruebas de selección hasta integrarse al equipo, donde actualmente se desempeña como strong safety, una posición clave que exige rapidez, inteligencia y valentía. Su incorporación no solo representó un reto físico, sino también social, al enfrentar cuestionamientos y prejuicios por ser la única mujer en su categoría.

A pesar de las dificultades, Valeria ha logrado consolidarse dentro del equipo gracias a su esfuerzo constante. “Me he tenido que esforzar demasiado para ganarme mi lugar”, compartió. Con el paso del tiempo, su desempeño le ha permitido obtener el respeto de compañeros y entrenadores, demostrando que su presencia es resultado de talento y trabajo.
Para la joven universitaria, el fútbol americano es más que un deporte: es una forma de vida que le ha permitido desarrollar valores como la resiliencia, la fortaleza mental y la disciplina, mismos que aplica tanto en el ámbito académico como personal.
Además de su rol como jugadora, Valeria también se desempeña como entrenadora en categorías infantiles, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones y retribuyendo al deporte parte de lo que le ha brindado.
En su camino, destaca el respaldo de su madre y el acompañamiento de sus entrenadores, quienes han sido fundamentales para superar los momentos más complejos. Actualmente, está por concluir el bachillerato y proyecta continuar sus estudios en diseño de modas, sin abandonar su desarrollo deportivo, con la meta de llegar a Liga Mayor.
“Voy a seguir aquí hasta donde la vida me alcance”, afirmó con determinación.
La historia de Valeria Hernández no solo inspira dentro del ámbito deportivo, sino que envía un mensaje claro: los estereotipos pueden romperse, y el talento, acompañado de esfuerzo, no tiene género.




































