Ciudad de México.– Lo que parecía ser una de las obras insignia de modernización urbana se ha convertido en un foco de incertidumbre y tensión. La construcción de la Calzada Flotante en Tlalpan fue frenada abruptamente por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) tras el hallazgo de restos humanos y vestigios arqueológicos en plena zona de excavación. 

De acuerdo con los primeros reportes, el descubrimiento incluye un cráneo humano y fragmentos de cerámica, cuya antigüedad aún es incierta, pero que podrían remontarse a épocas prehispánicas o coloniales. 

La situación ha encendido las alertas, ya que el proyecto no solo representa una apuesta urbana importante, sino también una pieza clave en la preparación de la capital para el Mundial 2026, donde se espera la llegada de millones de visitantes. 

Mientras especialistas analizan el origen de los restos, las obras permanecen detenidas sin una fecha clara de reanudación. La falta de información oficial por parte de autoridades responsables ha incrementado la incertidumbre sobre el futuro del proyecto. 

El hallazgo revive una inquietante realidad: bajo el asfalto de la ciudad yacen capas de historia aún desconocidas, capaces de detener incluso las obras más ambiciosas. Ahora, la pregunta no es solo cuándo se reanudará la construcción, sino qué más podría estar oculto bajo tierra.