Ciudad de México.– A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reapareció en el debate político internacional para condenar lo que calificó como un “atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela” y el “secuestro de su presidente”, en referencia a la actuación del gobierno de Estados Unidos.

Aunque aseguró estar retirado de la política, López Obrador afirmó que sus “convicciones libertarias” le impiden guardar silencio ante lo que consideró una acción prepotente e inaceptable en el ámbito internacional. En su pronunciamiento, evocó figuras históricas como Simón Bolívar y Abraham Lincoln, al señalar que ninguno de ellos aceptaría que Estados Unidos actuara como una “tiranía mundial”.
El exmandatario mexicano dirigió además un mensaje directo al presidente estadounidense, Donald Trump, a quien exhortó a no caer en la autocomplacencia ni dejarse influir por sectores radicales. “Mande al carajo a los halcones”, expresó, al tiempo que lo llamó a actuar con juicio práctico y recordar que las victorias momentáneas pueden convertirse en derrotas contundentes.
López Obrador subrayó que la política exterior no debe basarse en la imposición y recordó el principio histórico de la diplomacia mexicana: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, frase atribuida a Benito Juárez. En ese contexto, reafirmó su identidad como mexicano y latinoamericano, y expresó su apoyo “incondicional” a la presidenta Claudia Sheinbaum.
El mensaje cerró con una frase que rápidamente generó reacciones en redes sociales y círculos políticos: “Por ahora no le mando un abrazo”, una expresión que contrasta con el tono conciliador que caracterizó su relación con líderes internacionales durante su sexenio.
La publicación provocó una amplia discusión pública, tanto por el contenido del mensaje como por la reaparición del exmandatario en un tema de alta tensión geopolítica, pese a su declarado retiro de la vida política activa.



















