Naucalpan de Juárez, Méx., 30 de marzo de 2026. El gobierno municipal de Naucalpan reportó avances significativos en el proyecto integral para el rescate y saneamiento del Río Hondo, considerado una de las iniciativas ambientales más relevantes de la actual administración encabezada por el alcalde Isaac Montoya Márquez.

Durante una reunión de trabajo con el embajador de los Países Bajos, André Driessen, y representantes de la Comisión de la Unión Europea, el edil destacó los alcances de este proyecto estratégico, el cual busca transformar el manejo del agua en la región mediante un enfoque sustentable y de largo plazo.

Acompañado por el titular del Organismo de Agua Municipal (OAPAS), Ricardo Gudiño, detalló que actualmente el sistema de tratamiento en la zona opera con una capacidad de 72 litros por segundo; sin embargo, con la implementación del proyecto se prevé incrementar hasta mil 318 litros por segundo, elevando la capacidad de saneamiento del 4 al 34 por ciento.

Este crecimiento se logrará a través de la ampliación de la planta de tratamiento de Granjas, que pasará de 25 a 200 litros por segundo, así como la construcción de una nueva planta en El Torito, con una capacidad adicional de 200 litros por segundo.

Como parte del proyecto, también se contempla la instalación de una línea morada para el reúso de agua tratada, con un volumen inicial de 400 litros por segundo, destinada principalmente al sector industrial, con posibilidad de uso comercial y en algunos casos doméstico, cumpliendo con estándares de calidad.

Esta red permitirá abastecer a diversos parques industriales como Tlatilco, La Perla, Alce Blanco, San Andrés y el Parque Industrial Naucalpan, mediante una infraestructura que abarcará varios kilómetros de extensión.

El alcalde subrayó que este modelo responde a una lógica de economía circular, en la que el tratamiento y reutilización del agua permitirá liberar recursos de agua potable para beneficio directo de la población.

Asimismo, indicó que el proyecto ha superado etapas clave como el análisis de factibilidad y actualmente se encuentra en proceso de autorización bajo un esquema de Asociación Público-Privada estatal, lo que permitirá acelerar su implementación.

Se prevé que la fase de inversión y construcción tenga una duración de entre 18 y 24 meses, mientras que la operación del sistema se extenderá por un periodo de 20 años.

Finalmente, las autoridades informaron que el proyecto avanza en coordinación con instancias estatales y federales, y que las siguientes etapas contemplan la validación sectorial, la autorización del Congreso del Estado de México y la publicación de la licitación hacia finales del año.