
La posible ausencia de Irán en la Copa del Mundo de 2026 ha generado preocupación en el fútbol internacional luego de que autoridades del país advirtieran que la selección podría no participar en el torneo organizado por Estados Unidos, México y Canadá.
El ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, señaló que la situación política y el conflicto armado en la región hacen “imposible” competir en un evento que se disputará principalmente en territorio estadounidense, país con el que mantienen fuertes tensiones diplomáticas.
Irán ya se encuentra clasificado para el Mundial y fue ubicado en el Grupo G, donde tendría que enfrentar a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda en partidos programados en ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles y Seattle.

Sin embargo, si la federación iraní decide retirarse del torneo, el reglamento de la FIFA establece que podría enfrentar sanciones económicas y disciplinarias. Entre ellas se contempla una multa que puede superar los 500 mil euros, además de la devolución de apoyos financieros recibidos para la preparación del equipo y la posibilidad de castigos en futuras competiciones.
En caso de confirmarse la baja, la plaza sería ocupada por otra selección de la Confederación Asiática (AFC). Entre los equipos que podrían beneficiarse se menciona a Irak, que actualmente se encuentra en la ruta de repechaje, aunque la decisión final correspondería a la FIFA.
Por ahora, el organismo rector del fútbol mundial mantiene seguimiento a la situación, mientras la incertidumbre crece a menos de tres meses del inicio del Mundial 2026, que arrancará el 11 de junio.


























