El sarampión, una enfermedad que durante años se consideró prácticamente erradicada en México, volvió a encender las alarmas en el Estado de México. Autoridades de salud confirmaron la presencia de decenas de casos sospechosos y confirmados, lo que obligó a activar filtros sanitarios en planteles escolares y una campaña urgente de vacunación para contener un posible brote.
La Secretaría de Salud estatal desplegó brigadas médicas en distintos municipios mexiquenses, principalmente en escuelas de nivel básico, donde personal sanitario revisa diariamente a los estudiantes desde el ingreso. Los menores con síntomas como fiebre, ojos rojos, escurrimiento nasal o erupciones en la piel son separados y enviados a valoración médica inmediata.
El objetivo es frenar la propagación de un virus altamente contagioso que puede transmitirse por el aire con solo compartir espacios cerrados. De acuerdo con autoridades médicas, basta con que una persona infectada tosa o estornude para que el virus permanezca suspendido y contagie a quienes no cuentan con la vacuna.
Ante el riesgo, el gobierno estatal inició una jornada intensiva de vacunación dirigida principalmente a niñas y niños que no tengan completo su esquema, especialmente la dosis triple viral (SRP), la cual protege contra sarampión, rubéola y parotiditis. Padres de familia están siendo notificados por escuelas y centros de salud para acudir de inmediato.
Especialistas advierten que la enfermedad no es menor: el sarampión puede provocar neumonía, infecciones cerebrales e incluso la muerte, particularmente en menores de cinco años, personas con desnutrición o con sistemas inmunológicos debilitados.
Autoridades sanitarias también pidieron a la población no automedicar a los menores ni enviarlos a la escuela si presentan fiebre o manchas rojizas en la piel. Incluso recomendaron que, ante cualquier síntoma, se acuda de inmediato al centro de salud más cercano y se eviten reuniones masivas en caso de sospecha.
El regreso del virus ha encendido la preocupación en comunidades escolares, donde directivos y maestros fueron instruidos para reportar cualquier caso sospechoso. La prioridad, señalaron, es cortar la cadena de contagio antes de que el brote se extienda a más municipios.
Mientras tanto, el llamado oficial es claro: revisar cartillas de vacunación y completar esquemas cuanto antes, pues la vacuna continúa siendo la principal barrera para evitar que el sarampión vuelva a convertirse en una emergencia sanitaria mayor en el Valle de Toluca y el resto del Estado de México.




























