La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encendió una nueva controversia este martes al exigir que la Fiscalía General de la República (FGR) explique por qué se permitió el acceso de medios de comunicación y civiles a la cabaña donde fue localizado y abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La exigencia se produce en medio del debate nacional sobre el manejo de la escena del operativo militar del 22 de febrero pasado, que culminó con la muerte del capo narcotraficante.
Desde la conferencia matutina, Sheinbaum señaló que debe ser la Fiscalía —y no las fuerzas armadas— quien rinda cuentas sobre las decisiones tomadas tras el operativo, pues fue la autoridad encargada del resguardo del inmueble ubicado en el Tapalpa Country Club, en Jalisco. “Ellos tienen que explicar por qué se permitió la entrada al lugar”, insistió la mandataria, deslindando a la Secretaría de la Defensa Nacional y reclamando una aclaración pública que, a su juicio, resulta indispensable para la transparencia y el debido proceso.
La controversia surge luego de que, desde el 23 de febrero, diversos medios difundieran imágenes y videos dentro de la cabaña presuntamente utilizada por Oseguera Cervantes antes de huir de los militares, mostrando desde apuntes sobre la distribución de armas y pagos de nóminas hasta objetos personales que ahora circulan ampliamente en plataformas informativas. La entrada sin restricciones de reporteros y otros particulares a un lugar que, según protocolos de investigación, debía permanecer resguardado, ha generado dudas sobre la preservación de la cadena de custodia de evidencia clave.
Esta no sería la primera ocasión en que se cuestiona la actuación de la FGR en operativos de alto impacto: la Mandataria recordó que incidentes similares ocurrieron en otros casos de enfrentamientos contra grupos del crimen organizado, como en el Rancho Izaguirre, donde también se permitió la entrada de personas ajenas a las investigaciones.
Hasta ahora, la titular de la Fiscalía, Ernestina Godoy, no ha ofrecido declaraciones públicas sobre este reclamo o sobre las razones por las cuales se permitió el acceso masivo a la escena del crimen, lo que añade un nuevo capítulo de incertidumbre a uno de los operativos más mediáticos de los últimos años.
La exigencia de Sheinbaum reaviva el debate sobre la coordinación entre las autoridades encargadas de la seguridad y la justicia en México, y plantea preguntas sobre los protocolos para manejar escenas sensibles que involucran a líderes del narcotráfico en un contexto aún marcado por la violencia y la inseguridad en varias regiones del país.

