Morelos, México.— La comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos vive momentos de máxima alarma tras la desaparición de Alondra María Stephanye Contreras Galarza, estudiante de la Facultad de Nutrición, cuyo paradero es desconocido desde esta semana.
La joven, de 18 años, fue vista por última vez cuando se trasladaba desde Cuautla hacia Cuernavaca, lo que desató una nueva alerta entre familiares, compañeros y autoridades que iniciaron su búsqueda.
Su desaparición ocurre en un contexto estremecedor: en menos de dos semanas tres estudiantes de la misma universidad han sido reportadas como desaparecidas, todas de 18 años.
El caso se suma al de Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo, también alumnas de la institución. Ambas fueron reportadas como desaparecidas y posteriormente halladas sin vida, lo que provocó indignación, protestas estudiantiles y exigencias de justicia.
La ola de violencia ha encendido las alertas dentro de la universidad y en todo el estado de Morelos, donde estudiantes y colectivos han denunciado que las jóvenes no están seguras ni dentro ni fuera de los campus.
Mientras las autoridades continúan con las investigaciones y la búsqueda de Alondra, la comunidad universitaria exige resultados inmediatos y medidas urgentes de seguridad, ante el temor de que la tragedia vuelva a repetirse.

