Ciudad de México, 25 de septiembre de 2026. La propuesta federal para ampliar los pagos digitales ha despertado una pregunta entre consumidores y comerciantes: ¿será necesario dejar de usar efectivo? Hasta ahora, no hay información oficial que permita afirmar que el billete de 500 pesos vaya a desaparecer.
La iniciativa sobre economía digital fue presentada en la conferencia presidencial del jueves 24 de septiembre, según la publicación de la Presidencia. Su alcance y los plazos de aplicación deberán precisarse en el texto de la propuesta y, en su caso, durante su discusión legislativa. Por ello, no puede darse por hecho que todos los negocios estarán obligados a cobrar mediante códigos QR, ni que casetas y gasolineras dejarán de recibir efectivo en una fecha determinada.
México ya cuenta con CoDi, una plataforma del Banco de México que permite hacer cobros y pagos desde el celular mediante códigos QR o tecnología NFC. También existen transferencias a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, conocido como SPEI. Estas herramientas ofrecen alternativas para quienes buscan pagar sin llevar billetes o monedas.
Para los pequeños comercios, una mayor adopción de pagos digitales podría facilitar los cobros y reducir el manejo de efectivo. Sin embargo, su aplicación también plantea preguntas sobre acceso a internet, disponibilidad de cuentas bancarias, costos y protección de datos personales.
Las afirmaciones de que el uso de efectivo se reducirá 50% para 2027, que las cuentas básicas podrán recibir hasta 130 mil pesos o que cada pago se completará en menos de cinco segundos requieren respaldo en documentos oficiales antes de presentarse como medidas aprobadas. Lo mismo ocurre con la idea de que Hacienda podrá observar automáticamente cada movimiento: el tratamiento de la información financiera depende de reglas específicas y no debe resumirse de esa manera.
Por ahora, el cambio que se plantea es ampliar las opciones digitales de pago. El efectivo sigue en circulación, incluido el billete de 500 pesos. La discusión pública estará en cómo hacer que esas opciones funcionen también para quienes hoy dependen del dinero en mano.

