Cuautitlán Izcalli, Estado de México. La estrategia de seguridad implementada por el Gobierno Municipal que encabeza el alcalde Daniel Serrano comienza a reflejar resultados no sólo en la disminución de los delitos, sino también en la percepción de la ciudadanía, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI.
El estudio correspondiente al segundo trimestre de 2026 señala que la percepción de inseguridad entre los habitantes del municipio disminuyó 6.9 puntos porcentuales en apenas tres meses, al pasar de 81.8% en marzo a 74.9% en junio, lo que representa la mejor evaluación registrada desde el inicio de la actual administración.
Este avance cobra mayor relevancia al considerar que el gobierno municipal recibió un municipio con una tendencia creciente en la percepción de inseguridad, la cual alcanzó 84.5% al cierre de 2024. A 18 meses del inicio de la administración de Daniel Serrano, este indicador se redujo 9.6 puntos porcentuales, revirtiendo la tendencia negativa heredada.
Los resultados de la ENSU coinciden con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que reportan una disminución del 18.4% en los delitos de alto impacto durante el primer semestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Entre los ilícitos que registraron una reducción destacan el homicidio doloso, robo a casa habitación, robo de vehículo, robo de autopartes, robo a transportista y violación simple, indicadores que respaldan el fortalecimiento de las acciones de seguridad en el municipio.
El Gobierno de Cuautitlán Izcalli atribuye estos resultados al reforzamiento de la estrategia de seguridad basada en una mayor presencia policial en territorio, la coordinación permanente con los gobiernos federal y estatal, acciones de prevención del delito, programas de proximidad social y el fortalecimiento de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana.
Con estos indicadores, Cuautitlán Izcalli muestra avances importantes en la recuperación de la confianza ciudadana, consolidando una estrategia que busca no sólo reducir la incidencia delictiva, sino también que las familias perciban un entorno cada vez más seguro en sus colonias, pueblos y fraccionamientos.

