TOLUCA, Estado de México.— La seguridad mantiene un lugar prioritario en la agenda de gobierno de Delfina Gómez Álvarez, con una estrategia que articula la participación de autoridades estatales y federales y el seguimiento a los indicadores delictivos. En este marco, la administración mexiquense informó que el secuestro disminuyó 48 por ciento de enero a septiembre de 2026, respecto al mismo periodo de 2025.
De acuerdo con el comunicado estatal, que cita cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los delitos de alto impacto registraron una reducción de 26 por ciento. El robo de vehículo sin violencia descendió 37 por ciento y el cometido con violencia bajó 33 por ciento.
Los datos fueron revisados durante la sesión 198 de la Mesa de Paz, espacio que concentra una de las principales responsabilidades políticas de la administración: mantener una respuesta articulada entre las instituciones encargadas de prevenir, investigar y perseguir los delitos.
En esa tarea, la coordinación involucra tanto al gabinete estatal como a las instancias federales. Durante la sesión se dio seguimiento a las labores de inteligencia e investigación para realizar operativos focalizados en zonas identificadas como de riesgo, según informó el gobierno mexiquense.
“La coordinación de autoridades ha sido esencial para avanzar en un Estado de México seguro. Seguiremos trabajando en equipo por tu tranquilidad y la de tus seres queridos”, expresó Gómez Álvarez.
La participación del secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares; del fiscal estatal, José Luis Cervantes Martínez; y del secretario de Seguridad, Cristóbal Castañeda Camarillo, refleja el alcance institucional de una agenda que exige acuerdos y seguimiento entre distintas áreas de responsabilidad.
También asistieron la secretaria técnica de la Mesa de Paz, Maricela López Urbina, y representantes de la Defensa, Marina, Guardia Nacional y Centro Nacional de Inteligencia.
Las disminuciones reportadas ofrecen un balance favorable para la administración estatal durante los primeros nueve meses del año. El desafío de gobierno es sostener esa tendencia y traducir la coordinación institucional en condiciones de seguridad perceptibles para las familias mexiquenses.

